25 de octubre de 2012

Educación, Interfaces y Plataformas

Mientras continúo con la edición de los podcast de Felafacs 2012 me permito presentarles una idea interesante.

Desde hace cuatro años vengo inmiscuyéndome en los temas de educación  e Internet, y una de las cosas que intento hacer es reflexionar acerca de los cambios que viene produciendo Internet en el ecosistema educativo. 

Hace un año, tomando como referencia a Trow, conversábamos sobre los movimientos sociales de la educación superior. Habíamos dicho que para este sociólogo británico la auniversidad ha pasado por varios periodos y movimientos históricos hasta llegar a la universalización del acceso. Sin embargo, Trow murió justo antes que apareciera Facebook, el iPhone, Twitter, el Cloud Computing y otras plataformas tecnológicas que vienen originándo cambios fundamentales en la economía digital de la universidad. La forma de producir y consumir conocimiento, me atrevería a decir, es distinta a los precedentes del año 2005 para abajo. ¿En qué me baso para afirmar esto? Pues en los cambios de las vertientes de productividad narrativa. Algo que Carlos Scolari, siguiendo a Jenkins, lo traduce como las narrativas transmediáticas; y en la configuración de una nueva ecología de los new media.

Las miles y millones de metáforas que analizan este espectro nos indican que la desintermediación irá calando en todos los sistemas y prácticas económicas de las sociedades post-industriales. Scolari (2004) analiza este punto desde las interfaces, refiriéndose no solo a la intermedialidad gráfica o algorítmica de las computadoras, sino desde la perspectiva más sociosemiótica: Una interfaz es un intermediario, por tanto, podríamos considerar a los congresistas, a los maestros, a la escuela, a los bancos como interfases de mútiples prácticas económicas, sociales y políticas. Para sobrevivir,  la interfaces deben contaminarse. El caos posibilita la autopoyesis para alcanzar el orden sistémico. Si los intermediarios del siglo XX no se contaminan (no se adaptan, no convergen o divergen) con las nuevas reglas de la economía digital, van a desaparecer.

¿Qué tiene que ver este rollo con la educación? El año pasado Cobo, Scolari y Pardo presentaron, en distintas partes, un ensayo sobre la Desintermediación (Cybertermediation) de la Educación Superior. Su tesis plantea la idea que efectivamente, en plena pre-historia de la Sociedad del Conocimiento, ya es posible observar la crisis de las universidades como crisis de interfases. La universidad ha dejado de tener el monopolio del conocimiento. Internet está provocando, hoy más que nunca, que el conocimiento vaya disgregándose de las cajas fuertes del siglo oscuro (Galindo tiene una de las mejores metáforas que he leído). Internet posibilita el acceso y la inclusión al conocimiento libre y fácil de usar (plataformas con diseño amigable). Y, si bien, existe una gran cantidad de información basura, esto irá cambiando con el tiempo.

Para corresponder con esta idea analizan algunas plataformas digitales que posibilitan la desintermediación de la educación. 

Estructura del ecosistema


 Funcionamiento del Ecosistema


Como podemos observar en los cuadros, es claro que, en esta época, existe una gran cantidad de plataformas cuyo objetivo es la difusión de conocimiento (de allí el boom del periodismo, la publicidad y el marketing digital); sin embargo, existen pocas plataformas que permitan la construcción (aplicabilidad y experimentabilidad) de conocimiento (que es lo que en realidad debería interesarle a los educadores metidos en el e-learning).

Se me viene la idea, a forma de crítica, sobre el papel del e-learning como práctica posible para el aprendizaje. No es que diga que el e-learning no sirva, sino que, me pregunto si los que realmente vienen trabajando en estos temas se están dando cuenta que más allá de educar (instruir), están simplemente difundiendo conocimiento y saberes (algo recurrente en la universidad analógica del capitalismo industrial).  Por supuesto que podríamos añadir varios factores humanos también: La decidia de muchos educadores y docentes de universidades o colegios para interesarse en adquirir competencias digitales. O, simplemente, la ingorancia con respecto al papel de Internet en la vida cotidiana. O, incluso, los problemas en el diseño de interfaces gráficas y de usabilidad de las plataformas.

Cambiar el statu-quo de nuestro comportimiento es muy difícil. Yo mismo lo he comprobado en el marco del proyecto que coordino desde hace casi 4 años. El análisis de Cobo, Scolari y Pardo es un buen inicio para que tesistas o investigadores puedan analizarlo con detenimiento en los próximos años. En todo caso, ellos ya empezaron a aplicarlo

En los próximos días estaré colgando el podcast del taller de competencias digitales que cursé con Carlos Scolari. Creo que va a complementar muy bien este punto.